
Uds. diran: ¿Y por qué es superior éste al resto?. Pues porque los dueños del supermercado en donde lo sacamos, dados por enterados del escarnio que acababan de pagar (por supuesto, para qué van a negarse a recibirlo o a pedir que lo hagan bien), no se les ocurrió mejor cosa que promover un concurso entre los clientes del mismo en el cual se alentaba a buscar el error, a cambio de suculentos premios (10 kg de pan o algo asi).
Lamentable.